ASML es uno de los grandes gigantes europeos y el principal proveedor del mundo de fotolitografía para la industria de los semiconductores. Al igual que el resto de compañías, está sufriendo la escasez de chips, que parece que no se solventará hasta 2023. Esta falta de semiconductores ha provocado que muchas compañías tengan que reducir o parar su producción. Por ejemplo, Toyota tuvo que recortar su producción en un 40% debido a esta situación. Sin embargo, el CEO de ASML, Peter Wennink, ha explicado que ya hay y muchas empresas comprando lavadoras para evitar tener que parar la producción.

«Me reuní con un ejecutivo de una empresa industrial muy grande, todo un conglomerado, la semana pasada, y de hecho me dijeron que están comprando lavadoras para coger los semiconductores y ponerlos en módulos industriales. Es decir, eso está ocurriendo hoy en día», dijo Wennink en la presentación de resultados empresariales de ASML. El CEO no quiero dar el nombre del conglomerado que está llevando esta estrategia a cabo, pero quiso ejemplificar con ello la gravedad de la crisis que hay en el mercado por la escasez de estos materiales.

«Ahora se podría decir que es una anécdota, pero para ser sinceros, ocurre en todas partes. Se trata de una tecnología de semiconductores de 15, 20, 25 años de antigüedad que ahora se utiliza en todas partes… impulsada por las aplicaciones de tipo IoT (internet de las cosas)», añadió.

Pese a que la técnica de comprar lavadoras para extraer sus chips y reutilizarlos en otros productos es más cara, algunas compañías están dispuestas a pagar este precio antes de parar la producción o reducirla. La producción es insuficiente y además, se trata de un mercado donde tan solo hay algunas empresas que producen para todo el mundo. Principalmente, TSMC y Samsung son las dos líderes de la industria.

Desarrollar fábricas que produzcan este tipo de chips es caro y requiere mucho tiempo, por eso no hay una solución cortoplacista capaz de acelerar la oferta. Gigantes como China llevan años tratando de incurrir en este mercado, pero no han conseguido todavía dar con la calidad de los chips fabricados por las empresas taiwanesas. Por eso, algunas compañías están apostando por una mayor inversión en chips y en fábricas y otras han recurrido a este tipo de técnicas para reutilizar estos semiconductores de las lavadoras en otros productos.

«Ahora se podría decir que es una anécdota, pero para ser sinceros, ocurre en todas partes. Se trata de una tecnología de semiconductores de 15, 20, 25 años de antigüedad que ahora se utiliza en todas partes… impulsada por las aplicaciones de tipo IoT (internet de las cosas)», añadió.

Pese a que la técnica de comprar lavadoras para extraer sus chips y reutilizarlos en otros productos es más cara, algunas compañías están dispuestas a pagar este precio antes de parar la producción o reducirla. La producción es insuficiente y además, se trata de un mercado donde tan solo hay algunas empresas que producen para todo el mundo. Principalmente, TSMC y Samsung son las dos líderes de la industria.

Desarrollar fábricas que produzcan este tipo de chips es caro y requiere mucho tiempo, por eso no hay una solución cortoplacista capaz de acelerar la oferta. Gigantes como China llevan años tratando de incurrir en este mercado, pero no han conseguido todavía dar con la calidad de los chips fabricados por las empresas taiwanesas. Por eso, algunas compañías están apostando por una mayor inversión en chips y en fábricas y otras han recurrido a este tipo de técnicas para reutilizar estos semiconductores de las lavadoras en otros productos.

«Ahora se podría decir que es una anécdota, pero para ser sinceros, ocurre en todas partes. Se trata de una tecnología de semiconductores de 15, 20, 25 años de antigüedad que ahora se utiliza en todas partes… impulsada por las aplicaciones de tipo IoT (internet de las cosas)», añadió.

Pese a que la técnica de comprar lavadoras para extraer sus chips y reutilizarlos en otros productos es más cara, algunas compañías están dispuestas a pagar este precio antes de parar la producción o reducirla. La producción es insuficiente y además, se trata de un mercado donde tan solo hay algunas empresas que producen para todo el mundo. Principalmente, TSMC y Samsung son las dos líderes de la industria.

Desarrollar fábricas que produzcan este tipo de chips es caro y requiere mucho tiempo, por eso no hay una solución cortoplacista capaz de acelerar la oferta. Gigantes como China llevan años tratando de incurrir en este mercado, pero no han conseguido todavía dar con la calidad de los chips fabricados por las empresas taiwanesas. Por eso, algunas compañías están apostando por una mayor inversión en chips y en fábricas y otras han recurrido a este tipo de técnicas para reutilizar estos semiconductores de las lavadoras en otros productos.

Redaccion

Por Redaccion

Deja una respuesta