Strong competition in the mobile phone market

El mundo de la telefonía móvil es uno de los más amplios y competitivos, con decenas de fabricantes que producen cientos de celulares para abastecer los gustos y necesidades de la población mundial. La fuerte competencia en el mercado de la telefonía celular

Desde los teléfonos de clase básica o de entrada hasta los de gama baja, media y alta, se estima que más del 90 por ciento de los habitantes del planeta cuentan con un celular.

En su momento lideró la marca Nokia -empresa finlandesa que ahora intenta recuperarse como multinacional de las comunicaciones y la tecnología-, pero el panorama de las firmas fabricantes de teléfonos inteligentes (que combina las funciones de un celular y de una computadora u ordenador de bolsillo) ahora es muy variado.

Nokia mantiene su producción y ya realizó varios intentos por colocarse de nuevo a la cabeza, pero sin lograrlo. En estos momentos son muchos más los triunfadores en los distintos mercados del sector, en el cual resaltan otras 16 empresas. Sobresalen las multinacionales Samsung y LG (con sede en Corea del Sur); Apple, Microsoft y Motorola (Estados Unidos); Xiaomi, Huawei, Lenovo, HTC, Asus, ZTE, Meizu y Oppo (China), Sony (Japón), BlackBerry (Canadá) y Lanix (México).

Indudablemente, el número uno es la surcoreana Samsung, pese a las pifias de baterías explotadas y otras sorpresas de su momento. Gracias a una flotilla de teléfonos con especificaciones, tamaños y precios tan variados como los gustos del público, se convirtió en la marca más importante del mundo.

Fundada en 1938, desde 2012 pasó a ser líder en el mercado de celulares, y también transformó a Android en el sistema operativo móvil más utilizado del orbe. En 2014, Samsung ya acumulaba una cuota de mercado global del 32 por ciento.

No obstante, la trasnacional enfrenta una dura competencia de parte de empresas como Xiaomi, LG y Apple, y tiene un descenso en sus ventas que pone en duda si podrá mantener su puesto como empresa líder mundial en telefonía para los años venideros.

El segundo puesto le corresponde a Apple, que creó una revolución tecnológica con la presentación del iPhone.

Esta empresa con sede central en Cupertino California, fundada en 1976 y fabricante de computadoras, lanzó su propio teléfono a mediados del 2007. Se le llamó iPhone y fue nombrado por la revista Time como el invento del año.

Desde entonces mostró un total de 10 smartphones (teléfonos inteligentes) y cada uno puso su granito de arena en el mercado de la telefonía móvil. Antes de Apple, las empresas electrónicas no tenían interés en construir teléfonos con pantalla táctil completa, que ahora son el estándar en todo el mundo.

Y llegó entonces a la batalla una potente firma china, Xiaomi, que pasó de ser una desconocida a transformarse en la tercera marca de celulares más grande del mundo. Fundada en 2010, en sólo cinco años se transformó y se convirtió en la principal amenaza a Samsung en el gigante asiático, donde dominaba el sector.

Con teléfonos baratos y buena calidad de construcción, como el Red Rice lanzado en 2013 a un precio de 130 dólares, el sobresaliente Mi4 de 2014 y el asequible Redmi 2 de 2015, Xiaomi es actualmente la empresa de reciente creación más valiosa del mundo, y sobrepasa incluso a la plataforma Pinterest.

Nació en China, se centró en ocho países asiáticos para posicionar sus celulares y después comenzó su expansión a otras naciones como Rusia, Turquía y México. Estados Unidos es su siguiente meta, un país dominado por Apple y Samsung.

La lista, ordenada en cuanto a importancia en el mercado, tiene a otra empresa china, Huawei, como la cuarta firma con más ventas de celulares en todo el mundo, por detrás de Samsung, Apple y Xiaomi, y superando a Lenovo y LG.

Sus principales mercados son Asia y África, aunque Latinoamérica comienza a ser también una importante zona para la multinacional, donde acrecentó sus ventas de smartphones.

La quinta posición la ocupa otra trasnacional china, Lenovo, que en 2014 compró a Motorola; esa compañía fundada en Hong Kong, fabricante número uno del mundo de computadoras, también produce sus propios exitosos teléfonos.

Sobresale recientemente Realme, también china, con aparatos de gran potencia para llamar la atención de los clientes.

Las novedades son muchas y variadas, las potencialidades de los teléfonos van del simple acto de llamar a ser empleados como una computadora en la mano; el mercado tendrá en lo sucesivo primicias y otras compañías a tener en cuenta.

BARRERAS PARA LAS EMPRESAS CHINAS

En dicho entramado, las presiones de los Estados Unidos contra las compañías chinas en alza son significativas, como parte de los esfuerzos para frenar el desarrollo de la nación asiática, de acuerdo con analistas de este tipo de mercado.

Al respecto, en marzo pasado la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Gina Raimondo, advirtió en una entrevista concedida al New York Times que las empresas chinas deberían tener en cuenta lo sucedido a Huawei, en alusión a las conocidos sanciones a esa significativa empresa.

Raimondo en esta ocasión se refirió al principal fabricante de chips de China, SMIC (Semiconductor Manifacturing International Corporation), pues sus ventas a Rusia podrían llevar a Estados Unidos a cerrar esa firma.

Esto, por el impacto del conflicto bélico de Rusia y Ucrania, y las sanciones occidentales a Moscú, que sin embargo tienen un crudo bumerán para quienes la imponen, lo cual se aprecia sobre todo en materia de gas y petróleo.

Desde que se le impusieron sanciones por parte de Washington, los ingresos de Huawei bajaron casi el 30 por ciento, y tuvo que deshacerse de su división de servidores x86 y desprenderse de la marca Honor.

Además, sus modelos de móviles desaparecieron prácticamente de las ventas de dispositivos en Europa y Estados Unidos. Tampoco lo tiene fácil para conseguir alternativas para muchos de sus dispositivos de consumo a base de software propio y de diseños basados en procesadores de ARM (método de procesamiento simplificado que consume menos energía).

El Departamento de Comercio de Estados Unidos agregó 38 filiales de esta empresa china en 21 países a una lista de entidades a las cuales se les prohibió recibir ciertas tecnologías sensibles, sumado a recientes anuncios de endurecimiento a las restricciones a Huawei Technologies Co., con el fin de que no acceda a procesadores disponibles en el mercado.

La nueva norma eleva el total de filiales bloqueadas a 152, desde que fue incluida en mayo de 2019.

Y no es solo el caso de Washington, pues Reino Unido anunció que también prohibirían el uso del equipo 5G de Huawei en su red de comunicaciones.

El secretario de Cultura británico, Oliver Dowden, dijo que los operadores de telecomunicaciones tienen hasta el 2027 para desinstalar los equipos fabricados por la empresa asiática que ya estén en la red 5G.

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